Juan Luis Guerra protagonizó un concierto memorable ante un público multicultural que cantó y bailó un repertorio universal

Nathy Peluso y Nicky Jam ponen el broche final a Lava Live Festival en Lanzarote

Nathy Peluso en Lava Live.

Hay artistas capaces de llenar un escenario y otros que convierten cada concierto en un lugar distinto, dejando una huella imborrable allí donde actúan. Juan Luis Guerra pertenece a estos últimos.

Su concierto fue mucho más que una sucesión de canciones universalmente conocidas. Fue una celebración compartida alrededor del merengue, la bachata, el romanticismo de sus letras y una forma de entender la música basada en la excelencia, la sensibilidad y el respeto por el público y los valores humanos, tal y como informa la nota enviada a Crónicas.

Con constantes guiños a los numerosos países latinoamericanos representados entre los asistentes, Juan Luis Guerra conectó con una audiencia multicultural que encontró en su música un lenguaje común. República Dominicana, Venezuela, Colombia y muchas otras nacionalidades se hicieron sentir desde distintos puntos del recinto, reflejo también de la diversidad que caracteriza a Lanzarote.

Elegante en cada gesto, cercano en su manera de dirigirse al público y acompañado por una banda de extraordinario nivel, Juan Luis Guerra volvió a demostrar por qué es uno de los grandes referentes de la música en español. Su voz, su clase y su calidad interpretativa permanecen intactas. Como sus bachatas, sus merengues y sus letras, su obra no pasa de moda: forma parte de un patrimonio emocional que continúa levantando pasiones varias décadas después.

El despliegue instrumental de su banda estuvo acompañado por una producción técnica y audiovisual de primer nivel. La iluminación, las imágenes y el sonido se integraron con precisión en cada interpretación, arropando un repertorio de canciones míticas que el público reconocía y cantaba desde sus primeros acordes.

El concierto desembocó en un final apoteósico, festivo y cargado de complicidad. Miles de personas cantaron y bailaron «La Bilirrubina» en un último estallido de alegría colectiva, antes de que el artista se despidiera con un guiño que provocó las sonrisas y los aplausos de todo el estadio: «¡Gracias, Lanzarote!».

Una tarde construida de cero a cien

La jornada había comenzado varias horas antes con la actuación de Ventura, encargado de abrir la programación y marcar los primeros compases de una tarde que fue creciendo progresivamente hasta alcanzar su punto culminante con Juan Luis Guerra. A continuación, Malpais aportó su riqueza instrumental, su identidad isleña y un sonido bailable que conectó con el público desde el escenario y que fue muy aplaudido por el público local.

El Estadio Lava Live fue llenándose poco a poco mientras se sucedían las actuaciones de Juanma Restrepo y Ana Mena, con propuestas musicales diferentes y una energía cada vez mayor. 

Ana Mena desplegó, por primera vez en la isla, una puesta en escena dinámica, visual y perfectamente coreografiada, combinando baile, fuerza escénica y una sucesión de canciones que el público acompañó desde los primeros compases. La artista malagueña llegó además a Lava Live Festival en uno de los momentos más destacados de su carrera, impulsada por el éxito de «Pa ti toa», su colaboración con Lola Índigo, convertida ya en una de las canciones del verano. 

Apenas unos días antes, ambas artistas habían interpretado el tema en Cibeles durante la multitudinaria celebración de la selección española tras conquistar el Mundial, una actuación que reforzó todavía más la proyección del sencillo. En el Estadio Lava Live, Ana Mena confirmó ese excelente momento artístico con un espectáculo potente, cercano y de gran impacto visual, capaz de conectar con públicos de distintas edades.

Entre concierto y concierto, DJ Renzo El Selector mantuvo vivo el ambiente y arrancó nuevos pasos de baile para que el ritmo no decayera en ningún momento, dentro de una programación de Lava Live Festival diseñada para avanzar con una cadencia perfecta hasta el gran concierto de la noche.

Fue una tarde concebida con una cadencia perfectamente medida, de cero a cien, en la que cada actuación formó parte de una experiencia global. Esa es precisamente una de las principales apuestas de Lava Live Festival: que el público comience a disfrutar desde el instante en el que atraviesa el arco de acceso y da su primer paso dentro del recinto.

Mucho más que música

El Estadio Lava Live volvió a demostrar que el festival no se limita a lo que sucede sobre el escenario. Juegos, propuestas de entretenimiento, lectura de tarot, beauty, zonas para descansar o compartir una conversación alrededor de una mesa y distintos espacios gastronómicos acompañaron al público durante toda la jornada.

Entre las novedades de esta edición destacó Boka, la nueva apuesta gastronómica dirigida por el chef Germán Blanco. Una propuesta elaborada con producto local, sabores cuidados y platos pensados para “chuparse los dedos” reponer fuerzas sin abandonar la experiencia del festival. A lo que se sumó también una caseta especial con las “Cositas dulces! de Vanessa Lizarte, una marca 100% sin gluten, para que cada vez más personas puedan disfrutar del Lava Live festival sin preocupaciones.

La respuesta del público, el buen ambiente y la conexión entre artistas y asistentes hicieron el resto. Hubo baile, romanticismo, diversión y una sensación de celebración compartida que alcanzó su máxima expresión durante el concierto de Juan Luis Guerra.

La primera jornada de este segundo fin de semana confirmó la capacidad de Lava Live Festival para reunir sobre un mismo escenario talento canario, figuras nacionales y grandes iconos internacionales, integrándolos dentro de una propuesta que cuida tanto la programación musical como todo lo que sucede alrededor de ella.

Grupo TecnoSound y Preventos Media volvieron a conseguir que el Estadio Lava Live se transformara durante unas horas. La música, la producción, la participación del público y una atmósfera difícil de describir con palabras hicieron posible una noche cargada de magia.

«Cuando uno tiene un sueño, vale más que cualquier tesoro». La frase de Nicky Jam resume el espíritu con el que Lava Live Festival cerró este sábado su segunda noche y puso el broche final a su tercera edición en Arrecife: convertir una idea ambiciosa en un festival capaz de reunir en Lanzarote a grandes nombres de la música nacional e internacional.

El Estadio Lava Live volvió a encenderse para una jornada con marcado carácter urbano, protagonizada por Nathy Peluso y Nicky Jam, dos de los grandes reclamos del cartel. Una noche concebida para celebrar la música en directo y despedir una edición que durante este verano ha reunido en la capital lanzaroteña diferentes estilos, generaciones y públicos.

Nathy Peluso presentó su Club Grasa DJ Set, una propuesta concebida para el baile con la que trasladó al escenario la energía de su universo musical. Su presencia fue uno de los momentos más esperados de la jornada y reforzó la diversidad artística de un festival que desde su nacimiento ha apostado por combinar grandes nombres con distintos géneros y formas de entender la música.

La noche alcanzó otro de sus puntos álgidos con Nicky Jam, uno de los artistas que han contribuido decisivamente a internacionalizar el reguetón y la música latina. El estadounidense de origen puertorriqueño desplegó un repertorio ligado a una trayectoria de más de dos décadas y conectó desde los primeros temas con un público entregado que convirtió el recinto en una gran pista de baile.

Una experiencia más allá del escenario

Desde las primeras horas, la música volvió a ser el hilo conductor de una experiencia que trasciende los conciertos. Además de artistas como  Barry B, Rodrigo Fénix y Toni Bob, que completaron la programación de una jornada que mantuvo el ritmo y la intensidad hasta el cierre, el público disfrutó de los diferentes espacios creados dentro del Estadio Lava Live, situado junto al Cabildo de Lanzarote y en primera línea de la costa de Arrecife, con zonas de descanso y ocio concebidas para completar la estancia en el recinto.

A ello se sumó una cuidada apuesta gastronómica de producto local y kilómetro cero de la mano de BOKA y del chef Germán Blanco, reforzando el vínculo del festival con Lanzarote también a través de sus sabores. Como novedad en este segundo fin de semana, la oferta incorporó además Cositas Dulces sin gluten, ampliando las alternativas gastronómicas disponibles para el público.

Un festival posible gracias a muchas manos

Con el cierre de esta tercera edición, la productora ha querido poner el foco también en todas las personas, empresas e instituciones que han contribuido a hacer realidad el proyecto.

“En nombre de Grupo TSC y Preventos Media queremos agradecer el respaldo y la colaboración de todas las entidades públicas y privadas que han creído en Lava Live Festival desde el principio. También queremos felicitar a todo el equipo por el enorme esfuerzo realizado para sacar adelante un proyecto de esta dimensión y reconocer a cada una de las personas que lo han hecho posible: producción, montaje, técnicos, seguridad, limpieza, accesos, restauración, logística, servicios, marketing y comunicación, y todos los profesionales que trabajan antes, durante y después de cada jornada. Un festival no es solo lo que sucede sobre el escenario; detrás hay muchísimas personas trabajando para que todo funcione y para que el público pueda disfrutar de la experiencia”, señala Eduardo Ferrer como CEO del Grupo TSC Canarias.

Lava Live Festival 2026 ha contado con el patrocinio del Cabildo de Lanzarote, a través de SPEL-Turismo Lanzarote, los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, el Ayuntamiento de Arrecife, Turismo de Canarias, Gobierno de Canarias y Juventud Canaria, y la colaboración de patrocinadores privados, con marcas destacadas como Grupo Renault Juan Toledo, Mahou, Coca-Cola Europacific Partners, Iberia Express, CICAR, HiperDino, Rosa Group Lanzarote, Plus Fariones Hotels & Apartments, Sam Parfums, Kokoxili Sushi & Asiático, Chacón, Arehucas, Baleària Canarias, Villa Tinguatón, Miterra FM, Salinas de Janubio, Aloe Plus Lanzarote, Viajes Timanfaya, Ahoraluz, Transportes Martac, Open Mall Lanzarote, Grupo Óscar, IQOS, VIPO, BP, Pringles, Club La Santa Vuelta Ciclista a Lanzarote y Aylanz.

Una tercera edición que deja huella

Lava Live Festival cierra así su tercera edición después de un verano en el que Arrecife se ha convertido en punto de encuentro de artistas, estilos y generaciones. Del pop y el rock a los sonidos latinos y la música urbana, el proyecto ha apostado por un cartel transversal y por una experiencia capaz de conectar la música con la gastronomía, el deporte y diferentes ámbitos de la sociedad lanzaroteña.

A esta dimensión presencial se ha sumado una intensa actividad social y digital, que ha permitido ampliar la comunidad creada alrededor de Lava y proyectar el festival más allá de los límites del recinto.

El próximo sueño ya tiene fecha

Con el buen sabor de boca de esta convocatoria cultural de 2026, Grupo TSC y Preventos Media ya miran hacia el futuro con un nuevo reto: volver a hacer de Lanzarote un gran punto de encuentro para la música en 2027. La próxima cita de Lava Live Festival apunta a los días 11 y 12 de junio y 30 y 31 de julio de 2027, con la voluntad de seguir creciendo, consolidar el proyecto y elevar aún más la ambición artística del festival, porque como recordó Nicky Jam, «cuando uno tiene un sueño, vale más que cualquier tesoro».