Los actos vandálicos en todos los municipios de Lanzarote y La Graciosa continúan a pequeña o a gran escala. En el caso de Teguise, tal y como informó este diario el pasado domingo en referencia a lo que había ocurrido en Playa Bastián, la cosa se está centrando en las pintadas en los lugares de costa.
Es lo que ha sucedido esta vez en la playa de la Caleta de Famara, donde algún desaprensivo ha decidido dejar un par de pintadas con pintura verde, una en la roca que salpica la marea y otra en el cartel de entrada a un lugar que ahora es menos idílico.
Desde el Ayuntamiento de Teguise su concejal de Obras, Eugenio Robayna, insiste en que están haciendo lo posible para perseguir estos actos vandálicos, que hacen mucho más daño de lo que parece. "Es desesperante lo que está pasando, ahora en Caleta de Famara. Imagínese la gracia que hace a los trabajadores que se dedicana dejar nuestra costa como los chorros del oro para que la disfruten los residentes y los visitantes encontrarse con este tipo de cosas. Los que hacen las pintadas deberían ser conscientes de que es algo más que una gamberrada, que sus actos tienen consecuencias. No lo entiendo, la verdad", comentó apesadumbrado.
El caso es que desde el Ayuntamiento van a tener que trabajar, como ya ha pasado en otros municipios, para encontrar la manera de quitar al menos la pintura de las rocas, tarea que de entrada no parece sencilla, sobre todo por lo que sucedió en Playa Bastián con la pintada gigante en el muro de piedra.
