lunes 16/5/22

“Éramos pocos y parió la abuela”. Es lo que han debido pensar los agricultores de Lanzarote que en estos días de teórico descanso navideño se han encontrado en varias fincas a uno de los insectos más temidos, la langosta africana, una variedad que viene del continente y que cuando llega en masa arrasa todo lo que encuentra a su paso.

Aunque en un primer momento parece que la situación no es grave, desde luego podría serlo si como ha sucedido otras veces la llegada de los primeros miembros del clan es el anticipo de la arribada del resto de la familia.

Así lo piensan los preocupados agricultores que se han puesto en contacto con este diario para expresar su preocupación y dar a conocer lo peligroso de una situación que requiere de una actuación inmediata. No en vano, un grupo numeroso de estos insectos puede terminar con las pocas esperanzas que le quedan al sector.

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Y es que ha sido un año terrible no sólo por la pandemia del coronavirus: Lanzarote, a pesar de las lluvias de las últimas semanas, arrastra años de sequía. A eso, sin duda, hay que sumar los problemas que están teniendo las pocas personas que se atreven a dedicar tiempo y esfuerzo al sector primario para llevar agua a sus fincas, por los evidentes problemas de distribución que está provocando la deficiente puesta en escena actual de Canal Gestión, la empresa que depende de Canal de Isabel II y que controla el ciclo integral del agua en la Isla.

“Nos preocupa enormemente que aparezcan estos bichos. Ya lo hemos vivido en otras épocas y sabemos lo dañinos que son, se comen todo lo que encuentran a su paso”, explicó uno de los agricultores que se ha puesto en contacto con Crónicas.

El agricultor canario sabe de lo que habla. La calima de días anteriores, frenada por la lluvia de la madrugada de este lunes, más el viento han traído a unos insectos que en teoría no vuelan, pero que se dejan transportar como ningún otro. Y cuando lo hacen, llegan a todas las islas, incluso a las más occidentales. De hecho, el viernes 17 de octubre de 1958 Canarias sufrió una de las mayores plagas de langosta de su historia, que se vivió con especial intensidad en islas como Tenerife. Cuentan las crónicas que era tal la cantidad de insectos que llegaban de la costa africana que el sol llegó a quedar tapado por completo por una gigantesca nube roja. Por fortuna, no es el caso actual, pero la aparición de algunos ejemplares como mínimo ha despertado cierta voz de alarma en el campo conejero.

Los agricultores de la Isla, preocupados por la aparición de langostas
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