"Nosotros vemos el cariño de la gente y no queremos perder la familiaridad y cercanía que nos caracteriza"
"Nosotros intentamos cuidar La Graciosa; queremos ser una empresa que se note que está comprometida y que la gente vea que es la puerta de entrada a la Isla"
"Cada vez somos más y ahora somos sobre unos 120 empleados en verano"
"Hemos invertido en barcos nuevos para ser más sostenibles sobre todo por lo que es La Graciosa, un espacio natural protegido, esa es nuestra línea"
"Estamos ahora en ese proceso de renovación de flota, poco a poco vamos dando pasos y mejorando sobre todo siendo más eficientes y sostenibles"
"De momento paramos aquí con las inversiones, depende también de las necesidades y de lo que vaya surgiendo y necesitando la empresa. Hay una renovación constante, hay que ir reciclándose y adaptándose a lo que la sociedad va demandando"
El responsable de Operaciones de Líneas Romero, Adán Romero, ha destacado durante su participación en el programa “A Buena Hora” de Crónicas Radio la importancia que tiene para la compañía mantener la cercanía y la familiaridad pese a estar en constante expansión y crecimiento. Una muestra de la evolución de la empresa que lleva décadas obrando el milagro de unir Lanzarote con La Graciosa es la renovación constante de su flota, incorporando recientemente dos barcos más para seguir concienciados con la eficiencia y sostenibilidad y con los nuevos tiempos, también en su expansión hacia Fuerteventura.
- ¿Qué le diría usted a la gente que se pregunta por qué siguen invirtiendo y comprando más barcos?
- Hay veces que uno piensa igual, que qué ganas de complicarse (risas) pero al final forma parte del proceso de una renovación que estamos llevando a cabo y en ese camino estamos.
- Hace unos días presentaron dos barcos. ¿Siempre eligen nombres de la familia para ponerles?
- (Se ríe) Sí, desde estas últimas incorporaciones hace ya unos años se les ha ido poniendo el nombre por ejemplo de mis abuelos y ahora los nombres de mi tíos.
- El Juan Jorge es el barco grande, ¿no?
- Correcto. El Juan Jorge es un ferry y el María Rosa es un catamarán a vela.
- La presentación de los barcos se realizó aquí en La Marina y hubo una gran cantidad de gente, ¿sintieron el cariño de los asistentes?
- Sí, al final somos una empresa familiar y esa familiaridad no queremos perderla.
- En el acto repartieron muchas sombreras, ¿no?
- Sí, nosotros pensamos que íbamos a tener 150 invitados pero al final entre unos y otros que no confirmaron y otros que simplemente aparecieron por ahí las repartimos todas.
- Los gorros gracioseros están arrasando, más aún con la última canción de Quevedo aunque quizás La Graciosa no necesita más promoción, ¿no?
- Por suerte ya La Graciosa está más que contrastada, es una isla ya bastante conocida. Es verdad que con esta canción y demás se ha dado a conocer más aún sobre todo en la Península, que la gente no la conoce tanto, pero de moda siempre ha estado.
- La línea funcional con La Graciosa sigue siendo el punto de partida de la empresa desde hace casi 100 años.
- Sí y está funcionando bien. Obviamente también hemos invertido en barcos nuevos para ser más sostenibles sobre todo por lo que es La Graciosa, un espacio natural protegido, esa es nuestra línea. Nosotros intentamos cuidar La Graciosa, queremos ser una empresa que se note que está comprometida y que la gente vea que nuestra empresa es la puerta de entrada a la Isla.
- Tienen también conexión con Fuerteventura, ¿cree que es importante?
- No deja de ser una conexión importante. Es verdad que tenemos más presencia en La Graciosa, que es donde hemos nacido, y tenemos más frecuencia de horarios y demás pero también estamos en Fuerteventura, donde nos mantenemos bien.
- ¿Para que se van a utilizar el barco Juan Jorge y el María Rosa?
- El María Rosa es un catamarán velero y vamos a cambiarlo por un barco que tenemos actualmente funcionando que ya tiene sus buenos años y lo tenemos en Puerto del Carmen. Este barco ya necesitaba un cambio con un poco más de comodidad para los clientes. Cubrirá la ruta que hacemos de dos excursiones diarias. El Juan Jorge cubrirá al barco que actualmente tenemos en la línea Playa Blanca a Corralejo.
- El 85 por ciento de los barcos tienen menos de ocho años y eso significa que tienen una flota prácticamente nueva, ¿no?
- Sí y en ese proceso estamos ahora. Poco a poco vamos dando pasos y mejorando sobre todo siendo más eficientes y sostenibles.
- ¿Va a haber más inversiones en el futuro?
- De momento paramos aquí y veremos; depende también de las necesidades y lo que vaya surgiendo y necesitando la empresa. Al final tenemos que adaptarnos a lo que es el entorno y a donde venimos, que es La Graciosa. Hay una renovación constante, hay que ir reciclándose y adaptándose a lo que la sociedad va demandando.
- Líneas Romero es una empresa familiar pero han generado ustedes a lo largo de la historia muchos puestos de trabajo, ¿no?
- Por suerte cada vez somos más y ahora somos sobre unos 120 empleados en verano. Estamos contentos por tener tantos trabajadores, poder crecer y también gracias a ellos, podemos ir renovando la flota.
- ¿Son conscientes de la apreciación de la gente a Líneas Romero?
- Sí, vemos ese cariño en parte porque nosotros no queremos perder esa familiaridad y cercanía que nos caracteriza, esto es lo más importante y no queremos perderlo bajo ningún concepto.