viernes 24/9/21
Tras la sentencia absolutoria del delito de falsedad documental por el que la denunció el guardia civil Miguel Ángel Padial y tras ocho expedientes sin sanción, Moreno asegura que no tiene intención de variar de destino aunque reconoce ser consciente de que esta "persecución”, que la ha tenido “al borde del suicidio, puede durar de por vida"

La sargento Gloria Moreno agradece el respaldo recibido y anuncia que exigirá responsabilidades legales a todos los que contribuyeron a que se sentara ante la Audiencia Provincial

La sargento Gloria Moreno, destinada en el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de Lanzarote, ha comparecido este martes en rueda de prensa convocada por la Asociación Gloria Moreno y la Plataforma Justicia para Gloria para, entre otras cosas, agradecer públicamente el respaldo que ha recibido en los últimos años por parte de colectivos animalistas, asociaciones de vecinos y colectivos a favor del Medio Ambiente y del Patrimonio Histórico, medios de comunicación, compañeros de la Guardia Civil, así como de la ciudadanía, valorar la última sentencia firme absolutoria y la resolución sin sanción de los ocho expedientes que le abrieron y, además, anunciar que a partir de ahora exigirá responsabilidades legales a todos los que contribuyeron que se sentara recientemente ante la Audiencia Provincial de Las Palmas (APLP) y que "han conseguido que un sargento de la Guardia Civil terminara siendo procesado y estar a las puertas de la cárcel solo por hacer lo que debe hacer, denunciar o poner en conocimiento de los jefes cualquier indicio de hecho delictivo que conozca, y que hayan cometido o hayan podido cometer los miembros de su unidad".

Moreno ha dado las gracias a todos los que aportaron su granito de arena para cubrir los 14.000 euros de fianza "que el juez pidió por el juicio que ha dado origen a la reciente sentencia absolutoria". "En ese momento, la verdad es que lo necesité", ha reconocido.

La sargento ha llegado a admitir que en esta "persecución" que asegura ha sufrido, en la que ha incluido a "la Guardia Civil, al sistema judicial y al aparato político", estuvo "al borde del suicidio" y ha sufrido "graves secuelas personales y profesionales". "Me han privado de la opción de promocionarme (...) Me mantuvieron el arma aun cuando tenía varios expedientes disciplinarios abiertos y solo se me retiró cuando me di de baja", ha dicho. La respuesta de la sargento también ha sido positiva cuando los periodistas le han preguntado si creía que de alguna manera algunos altos cargos del Instituto Armado le han incitado a quitarse la vida. "Sí", ha zanjado Moreno, que ha comparecido con rostro serio aunque respaldada por colectivos y ciudadanos, que no han dudado en tomar la palabra durante la rueda de prensa para ensalzar su "valentía".

Otro aspecto que ha dejado claro Gloria Moreno es que no tiene ninguna intención de moverse de Lanzarote o de pedir algún tipo de traslado. "Estoy deseando poder ponerme a trabajar, pero con seguridad, y ahora mismo no es seguro para mí volverme a poner bajo las órdenes del capitán Germán García", ha dicho en referencia al actual capitán y jefe del SEPRONA de la Guardia Civil en la provincia de Las Palmas, uno de los altos cargos contra los que Moreno ya ha interpuesto una querella acusándole de abuso de poder. Así, ha insistido en que quiere quedarse en Lanzarote a pesar de que, según ha dicho, es "consciente de que esta persecución puede durar de por vida".

La sargento ha repasado algunos datos llamativos sobre casos como el de la perrera municipal de Arrecife. "El veterinario me denunció por acoso y por haber filtrado un informe que, afortunadamente, se demostró que había filtrado el guardia civil Miguel Ángel Padial, pero luego nadie denunció a Padial (...) Resulta que hay 800 denuncias tramitadas contra la perrera pero el Gobierno de Canarias solo ha incoado expedientes por cinco de estas denuncias. Ha habido claramente una dejación de funciones", ha denunciado.

Absuelta de falsedad documental por el caso de las pardelas

Moreno ha quedado absuelta, de forma definitiva, del delito de falsedad documental por el que la denunció el guardia civil Miguel Ángel Padial. Por este asunto, la Fiscalía llegó a pedir para dicho mando hasta cuatro años de prisión. La sentencia inicial se convirtió en firme en la medida en que ninguna de las partes presentó recurso contra la misma.

La sentencia que la absolvía de la referida infracción penal se dictó el pasado 2 de diciembre. Padial denunció a Moreno, después de que esta hubiera elaborado un informe interno en el que alertaba a los mandos de la Guardia Civil de que el primero se dedicaba a avisar a los furtivos de las operaciones que contra ellos preparaban las fuerzas de seguridad.

La Audiencia Provincial de Las Palmas dio la razón a la sargento y, aunque no entró a valorar la veracidad del documento, aseguró que no puede calificarse de inveraz y consideró lógico que la sargento Moreno elevase ese escrito por "celo profesional" sobre las supuestas filtraciones de las operaciones del Instituto Armado. No obstante, en una reciente resolución, la Audiencia Provincial ha vuelto a rechazar los argumentos de la sargento en su nuevo recurso con el que reclamaba responsabilidades al agente Padial. "Es increíble", ha dicho Moreno este martes. "No me explico cómo le han podido absolver y más cuando contaban con una grabación, en la que se ratifió el propio testigo durante el juicio, y más cuando el 13 de septiembre el magistrado del Juzgado Número 3 de Arrecife, Rafael Liz, pudo haber tomado declaración a muchas personas que lo hubieran corroborado", ha expuesto la sargento.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Arrecife condenó a diez de los acusados por cazar, guisar y comer pardelas (un ave protegida) en el islote de Alegranza a pagar una multa de 8.700 euros cada uno. Los hechos ocurrieron en septiembre del 2015 y el asunto, en el que estuvieron implicados varios empresarios conocidos de Lanzarote, fue investigado por el Seprona de Lanzarote, dirigido por Gloria Moreno. La investigación de esta unidad determinó que los acusados contravinieron el permiso que el Cabildo de Lanzarote otorgó al empresario Fernando González Berriel para que fondeara su barco en la playa del Veril, en Alegranza. Este fue el denominado "caso Pardelas".

La sargento Gloria Moreno agradece el respaldo recibido y anuncia que exigirá...
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