San Bartolomé consolida un modelo de voluntariado de mayores basado en el acompañamiento y la participación activa
El Ayuntamiento de San Bartolomé continúa avanzando en políticas públicas dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, reforzando su compromiso con la participación activa y la cohesión social en el municipio.
En este contexto, el equipo de Gobierno destaca en nota de prensa que ha culminado los trabajos vinculados al servicio de asistencia técnica y jurídica para la elaboración de la ordenanza municipal que regulará el proyecto de voluntariado de mayores, incorporando mejoras que facilitan su puesta en marcha y su comprensión por parte de la ciudadanía.
El alcalde de San Bartolomé, Isidro Pérez, ha señalado que “este proyecto es el resultado de escuchar y aprender de lo vivido durante la pandemia. Convertimos una respuesta de emergencia frente a la soledad en una política estable que promueve la participación, el bienestar emocional y la cohesión social”.
Por su parte, la concejala de Mayores, Carmen Medina, ha destacado que “muchas personas mayores nos trasladan su necesidad de seguir sintiéndose útiles y activas. Este voluntariado permite canalizar esa energía y experiencia en beneficio del propio municipio, creando comunidad y cuidándonos entre todos”.
La actualización de la Ordenanza Reguladora del Voluntariado Municipal de Mayores aprobada este miércoles 28 de enero en sesión plenaria, tiene su origen en el trabajo desarrollado durante la pandemia de la COVID-19, cuando el Ayuntamiento de San Bartolomé puso en marcha un servicio de atención a la soledad no deseada, dirigido a personas mayores que se encontraban en situación de aislamiento durante el confinamiento.
A través de llamadas telefónicas periódicas, se realizó un seguimiento individualizado, registrando las necesidades y el estado emocional de las personas atendidas, con el objetivo de aliviar la sensación de soledad y ofrecer acompañamiento en un momento especialmente difícil.
Esta experiencia permitió detectar nuevas realidades sociales y sentó las bases para avanzar hacia un modelo más amplio de atención y participación. El siguiente paso fue incorporar progresivamente a estas personas mayores a las actividades del Área del Mayor, favoreciendo su integración y fomentando una vida social activa.
Paralelamente, desde el Ayuntamiento de San Bartolomé se observó la existencia de un grupo creciente de personas mayores de 60 años que acceden a la prejubilación o jubilación manteniendo un alto nivel de actividad cognitiva, emocional y social. En muchos casos, este cambio de etapa vital conlleva sentimientos de tristeza o pérdida de utilidad social derivados del abandono de la vida laboral activa.
Ante esta realidad, el Ayuntamiento de San Bartolomé y su actual equipo de gobierno vio la oportunidad de crear un servicio de voluntariado de personas mayores, basado en el apoyo entre iguales, donde las propias personas mayores puedan acompañar, visitar y atender a otros mayores del municipio, fortaleciendo los lazos comunitarios y generando una red de apoyo cercana y solidaria.
La actualización de la Ordenanza Reguladora del Voluntariado Municipal de Mayores responde a esta evolución del proyecto. Entre las principales modificaciones, se han eliminado las referencias a bonificaciones, descuentos o reembolsos de gastos, apostando por un modelo de voluntariado claro y basado en la participación altruista. Además, se establece la renovación automática del carné de voluntariado, evitando trámites innecesarios y facilitando la continuidad de las personas participantes.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de San Bartolomé consolida una gestión cercana y sensible a las nuevas realidades sociales, apostando por un envejecimiento activo, digno y participativo, y situando a las personas mayores como protagonistas de la vida comunitaria.