domingo. 14.08.2022
Elena Solís, ex consejera de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote

“Carlos Espino, que es quien corta el bacalao, ha estado pidiendo mi cabeza desde el principio”

“Si Podemos no apoyara mi cese, Jorge Peñas y Myriam Barros podrían seguir apoyando a la presidenta como tránsfugas como hizo Sosa”

Elena Solís, consejera cesada de Podemos, en una imagen de sus redes sociales.
Elena Solís, consejera cesada de Podemos, en una imagen de sus redes sociales.

“No había ninguna voluntad de sacar el Plan Insular porque en el caos se mueven muy bien los intereses económicos fácticos de la Isla”

 “Myriam Barros, ya la noche anterior a mi cese, había escrito a la presidenta presentándole mi dimisión, que por supuesto, fue diseñada por el aparato del PSOE”

“En cuanto al tema de las sanciones, estaban todos muy preocupados, entre ellos Loli Corujo, que llamó a Jorge y a Myriam para expresarles esa preocupación. Jorge me lo comentó en ese momento. Evidentemente no me dijo que no multara pero sí me dijo que estaban muy preocupados”

“El programa que hubo en La Sexta sobre el tema de las extracciones fue organizado por Podemos y el Cabildo”

“Hay una persona que han cogido en el Cabildo, una directora insular, que en teoría era la bomba y no ha hecho nada más que maquinar. Son los técnicos oscuros de la Administración y ella es uno de ellos y lo que hay allí es una cosa demencial”

“Nunca he tenido la oportunidad de hablar con Loli Corujo y siempre ha utilizado otras vías de comunicarse conmigo”

La recientemente cesada como consejera de Medio Ambiente, entre otras muchas áreas, del Cabildo de Lanzarote, Elena Solís, explicó en el programa “A Buena Hora” de Crónicas Radio – Cadena Cope de este miércoles que se veía venir su salida de la Corporación aunque reconoció que no creía que fuera a ser de este modo. Contó que Carlos Espino, “quien realmente corta el bacalao”, quería su cabeza desde el primer momento, y los consejeros electos de Podemos han sucumbido a la presión y a la erótica del poder. Por ello, Myriam Barros llegó incluso a mandar una carta de dimisión en su nombre a la presidenta, que nunca llegó a producirse. Eso deja a la dirección regional de la formación morada en la tesitura de apoyar este cese, lo que tendrían que explicar a unas bases que le consta que no pueden estar más sorprendidas, o desautorizar esta decisión, lo que obligaría a Jorge Peñas y Myriam Barros, a seguir como tránsfugas, como hizo en su momento Juan Manuel Sosa, si quieren mantener su puesto en el Gobierno insular. Dice que ya la propia presidenta del Cabildo, María Dolores Corujo, con quien apenas ha cruzado unas palabras durante todo este tiempo, le dijo en su momento que era un verso suelto y cree que su cabeza pudo ser incluso la moneda de cambio que se utilizó con el tema de la extracción de jable. Por cierto, dejó claro que el polémico programa de La Sexta fue organizado por el Cabildo y Podemos y que a ella en ningún momento se le puso en el contexto del contenido. Respecto al Plan Insular, sostiene que no hay ninguna voluntad de sacarlo adelante porque en el caos es donde mejor se mueven los intereses económicos fácticos de la Isla y denunció el lamentable estado de desmantelamiento del Cabildo, de dónde se han sacado a técnicos competentes para sustituirles por otros más afines. En definitiva, que, aunque está decepcionada, reconoce que se va de un “edificio enfermo” del que está encantada de salir.

- No será un día fácil para usted…

- Bueno, de alguna forma estoy un poco aliviada pero triste y decepcionada porque era algo que podía esperar pero no de la forma en la que ha ocurrido.

- ¿Es verdad que este lunes ya le advirtieron en una reunión que la presidenta del Cabildo quería destituirla?

- Sí. Yo no hablé con la presidenta porque nunca he tenido la oportunidad de hablar con ella y siempre ha utilizado otras vías de comunicarse conmigo. Este lunes Myriam Barros y Jorge Peñas me llamaron a la oficina y me dijeron a bote pronto que Loli Corujo había dado un ultimátum y que o bien yo dimitía o Podemos me cesaba o ella me cesaba el próximo viernes. Yo les dije que no tenía ninguna razón para dimitir y que estaría encantada de escuchar las razones por las que tendría que hacerlo, habiendo hecho en todo momento mi trabajo de la manera más escrupulosa que he podido y con la mayor responsabilidad así que, por lo tanto, lo dejaba en sus manos. Esa fue la primera reunión del lunes.

- ¿Hubo más reuniones?

- Hubo una segunda en la que se reunieron con dos personas muy influyentes en Podemos de Lanzarote, a los que admiro enormemente, estaban allí los dos consejeros y se hizo una especie de exposición un tanto violenta de mis faltas y problemas con el partido, lo que me sorprendió enormemente, como les sorprendió a las personas que estaban allí, y al final de esa conversación, esas dos personas influyentes dijeron que no había suficientes razones objetivas, que no se pudieran hablar entre nosotros, Podemos del Cabildo, como para llegar a la conclusión de que tenía que dimitir. Entonces, la sorpresa fue que yo llegué ayer a casa a las tres de la tarde y veo en Diario de Lanzarote que me han cesado. Yo hablé con la secretaria del partido, Yurena Corujo, a la una y me comentó una serie de cosas, que había ciertas diferencias y yo le propuse una forma de seguir caminando si no estaban contentos conmigo, porque para mí era más importante seguir con ese trabajo a distanciarnos de esa manera pero no fue capaz de decirme que me habían cesado. De hecho, Myriam Barros ya la noche anterior, antes de tener esa segunda reunión, había escrito a la presidenta presentándole mi dimisión, que por supuesto, fue diseñada por el aparato del PSOE.

- ¿Myriam Barros se adelantó a una dimisión que nunca se llegó a producir?

- Ha sido un engranaje en el que han hecho un paripé. No hubo asamblea general de Podemos. Yo no pertenezco al partido pero sé que hay asambleas en las que se deciden estas cosas. Aquí hay una decisión entre Cabildo y Podemos, que se han contagiado de la erótica del poder, pero el resto de la base de Podemos, no está de acuerdo con la decisión que se ha tomado dentro de Podemos del Cabildo.

- ¿Se ha consultado a la base sobre esto en algún momento?

- Según tengo entendido no. Me consta que hay personas que iban en las primeras posiciones de las listas que tampoco sabían y se han visto muy sorprendidas por estas maniobras dentro de Podemos.

- ¿Quiénes eran esas dos personas que estuvieron en la reunión?

- No quiero decirlo porque no me parece bien que puedan ser señaladas por mí. Si ellas lo quieren decir, que lo hagan. Además, es que no son solo ellas, es la base también, que me consta que no está de acuerdo con la decisión porque recibí bastantes llamadas ayer. Hay dos posibles escenarios; o bien se desvinculan de los consejeros electos y de Yurena Corujo, como diseñadores de lo que ha pasado o bien lo asumen y siguen adelante. Si se desvinculan, estos señores, los consejeros electos del Cabildo, tienen la opción de seguir apoyando a Corujo como tránsfugas de la misma manera que Sosa.

- ¿Cuál es la excusa para que la destituyan?

- Ha habido presiones constantes desde el número uno a Podemos para mi destitución. Carlos Espino ha estado pidiendo mi cabeza desde el principio. Al principio no se le concedió pero ha llegado un momento que la presión ha sido tal que se ha conseguido. Las excusas son que no encajo en el partido, que ya les he dicho que yo no estoy aquí para ser su colega y no voy a la oficina de Podemos a tomar café porque tengo reuniones desde las 8 de la mañana hasta las 3 porque tengo Medio Ambiente, Geoparques, Reserva de la Biosfera, Soberanía Alimentaria, Bienestar Animal, el Aula de la Naturaleza… me dieron tantas áreas que no podía más. Yo era consciente de lo mucho que tenía que trabajar y el poco tiempo que tenía. Son dos dinámicas distintas y claramente no hemos tenido mucho en común pero, aun así, siempre ha habido un trato cordial. Lo que pasa es que la presión del PSOE ha sido muy fuerte. No especulo; sé que es real. Tienen a Corujo como la comisaria, que tenía que haber ejercido ese punto de equilibrio y enfrentarse al aparato del PSOE, pero no lo ha hecho. Son personas muy jóvenes, sin experiencia, con muy pocos recursos y ha pasado lo que ha pasado, que han sucumbido.

- ¿Han primado su puesto de trabajo por encima de la ética?

- Esa es una posibilidad. Yo no sé cuáles son las motivaciones de las personas. Lo que sí que me consta es que el territorio no es su prioridad. Están interesadas en la foto; ha habido muchas presiones para sacar resultados y yo ya les decía que son proyectos muy grandes y que la foto iba a tener que esperar unos meses pero la presión por esa foto era constante. Yo no trabajo así. De todos modos, yo creo que les he sido muy rentable porque ellos han cogido la bandera ecologista que ha perdido el PSOE con el tema del rally o con las extracciones. Tengo que decir que el programa que hubo en La Sexta sobre el tema de las extracciones fue organizado por Podemos y el Cabildo. Pueden preguntárselo a Yurena Corujo y si te dice que no, es mentira. Yo fui llamada un par de días antes y me dicen que La Sexta ha llegado al Cabildo y quieren que vayamos a hacer unas declaraciones; hicimos las declaraciones aunque yo no dije nada, sobre todo porque habíamos empezado un proceso de conciliación con los constructores y los transportistas para restaurar las jableras. Yo ya había empezado a hablar con Minas e Industria para un proyecto de Next Generation de fondos europeos, que espero que siga adelante. Esos proyectos tienen que seguir adelante a pesar de que los constructores han ignorado y no han comentado en ningún momento que estaban hablando conmigo.

- Sí lo han hecho en este medio y dijeron que por eso les extrañó la dureza del reportaje contra ellos, en mitad de ese proceso de diálogo…

- Ni Podemos ni yo sabíamos el contexto del programa. Nos vino La Sexta, nos pidió unas declaraciones y las hicimos y nada más. Evidentemente, Podemos, Cabildo, Prensa, que organizaron ese programa, tenían que haber indagado el contexto del mismo y la posible polémica que iba a generar. La realidad es que en ese espacio es ilegal sacar jable de donde no se tiene que sacar y por eso, hay que buscar otras soluciones.

- ¿Ha habido presiones para que aflojaran el tema de las sanciones medioambientales y que ustedes miraran para otro lado?

- Sí. Loli Corujo ha reunido a varias personas. Conmigo no porque conmigo solo ha tenido una conversación a última hora para decirme que por favor no tomara ningún acuerdo dentro del seno del Consejo de la Biosfera y yo le respondí que era un órgano consultivo del que yo no tengo ningún control y si se llega a un acuerdo sobre si hay soterramiento o no, yo no lo puedo controlar. Eso no le gustó y esa ha sido otra razón para esto porque literalmente me dijo que era un verso suelto, y si tú no controlas en este mundo de la política, estás muerto y claro, veían que a mí no me podían doblegar. En cuanto al tema de las sanciones, estaban todos muy preocupados, entre ellos Loli Corujo, que llamó a Jorge y a Myriam para expresarles esa preocupación. Jorge me lo comentó en ese momento. Evidentemente no me dijo que no multara pero sí me dijo que estaban muy preocupados. Yo le dije que teníamos que entender que la mayoría de las multas no las generamos nosotros sino que vienen de la Gerencia de Canarias y mis agentes tienen la obligación de constatar las denuncias que hay por parte del Gobierno de Canarias, que son denuncias, en general, de particulares. Algunas las incoamos nosotros pero son las minoritarias. Otra cosa que quiero dejar muy clara es que la última multa que pusimos con el tema del jable fue en noviembre del 21. Decir que nosotros estamos poniendo multas no es justo. Entonces, es completamente falso que mis agentes están poniendo multas en el jable como es falso que yo tengo jurisdicción para autorizar o no autorizar los permisos. Eso lo sabe muy bien el sector de extracción de jable, que es el departamento del Minas del Gobierno de Canarias. En ese sentido, estoy un poco decepcionada con ellos porque Loli Corujo ha utilizado la polémica para tener otra razón para cesarme. Yo no sé por qué se desconvocaría la huelga pero supongo que una de las razones podría ser que se ofreciera mi cabeza. Yo estaba intentando buscar una solución pero lo que está claro es que Ariagona González, cuando estuvo en mi puesto, no buscó una solución. Llamar a Minas es como llamar a Dios a la puerta porque no te van a decir nada; tienes que buscar otra solución, otro programa de restauración donde tú puedes ir extrayendo arena de manera muy controlada, con un periodo de transición y espero que sea lo que haga la persona que me sustituya. Eso habría salido adelante si me hubiesen dejado unos meses más.

- Usted dijo en esta radio que el Plan Insular había sido un gran fracaso colectivo. ¿Le sentó mal a alguien?

- Claramente es una responsabilidad del PSOE. Me consta que no hay posibilidad de trabajar porque acaban de desmantelar la oficina del PIOL en el Cabildo y los técnicos que lo llevaban se han ido a su casa. Han pasado a gente de confianza de Medio Ambiente a la oficina de Planificación. Ahora probablemente sacarán alguna ordenanza, que después, por supuesto, se la tumbará el Gobierno de Canarias, porque tú no puedes hacer una ordenanza de camping o renovables sino que tienes que hacer un plan insular general. Yo le dije muy al principio a Espino, que es el que corta el bacalao en el Cabildo, que no podía poner multas porque no tengo autoridad para decir cuántas personas suben al Cuervo sin un plan insular que regule los espacios de carga. Aún así, encargué un estudio de carga para el parque natural de Los Volcanes, entre muchas de las cosas que he hecho. Carlos Espino me dijo que no podía porque se necesitaba tiempo, cuando había tenido cuatro años y había podido coger el plan que empezó Pedro San Ginés por el bien general.

- Detectó que no había ninguna voluntad de sacar adelante el Plan Insular…

- Absolutamente ninguna porque en el caos se mueven muy bien los intereses económicos fácticos de la Isla. Hay una persona que han cogido, una directora insular, que en teoría era la bomba y no ha hecho nada más que maquinar. Son los técnicos oscuros de la Administración y ella es uno de ellos y lo que hay allí es una cosa demencial. No funciona nada en el Cabildo. Recursos Humanos tiene a todo el mundo colapsado y hay de todo. Es un edificio enfermo y estoy encantada de salir de allí. Lo que pasa es que los funcionarios no lo pueden contar porque se juegan su pan pero la realidad es que ahora mismo hay una presión terrible; la gente está muy descontenta y nadie hace nada. Hay una desidia y una desconfianza total y absoluta. Esto ya comenzó con el PIL en su momento. Recursos Humanos es la clave. A mí no me han dado ni una sola persona en Soberanía Alimentaria ni en Bienestar Animal y han tardado siete meses en que me venga un jefe de servicio. Recursos Humanos, que lleva Isabel Martín, y la funcionaria que hay debajo, son la clave para que una cosa funcione o no. Lo saben pero así funcionan.

“Carlos Espino, que es quien corta el bacalao, ha estado pidiendo mi cabeza desde el...
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