Bienestar Social de Arrecife impulsa “La silla de al lado”, un programa de atención psicológica domiciliaria para combatir la soledad y prevenir la dependencia
La Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Arrecife, dirigida por Maite Corujo, ha puesto en marcha el proyecto “La silla de al lado”, una iniciativa piloto de intervención psicológica y cognitiva destinada a personas mayores de 55 años que se encuentran en situación de vulnerabilidad social, especialmente aquellas que sufren aislamiento, limitaciones de movilidad o baja autonomía y que no tienen reconocida una situación de dependencia.
Este innovador programa, según afirma el grupo de gobierno capitalino en su nota de prensa, nace de la coordinación entre dos recursos clave de los Servicios Sociales municipales: la Renta Canaria de Ciudadanía (RCC), una prestación económica del Gobierno de Canarias destinada a cubrir necesidades básicas que incorpora un plan de atención personalizado para reducir situaciones de vulnerabilidad, y el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que presta apoyo en el hogar para facilitar la autonomía y permanencia de las personas en su entorno habitual.
A partir de esta colaboración se ha diseñado una intervención específica para perfiles previamente detectados por los equipos técnicos de ambos servicios. Muchas de estas personas se encuentran en una situación intermedia: no cuentan con reconocimiento de dependencia pero tampoco disponen de plena autonomía para gestionar su vida diaria lo que con frecuencia se traduce en aislamiento social, escasez de estímulos y una profunda sensación de soledad.
El proyecto se desarrollará principalmente en los domicilios de los participantes facilitando así el acceso a la atención psicológica y superando las barreras de movilidad o motivación que dificultan su participación en otros recursos comunitarios. Durante seis meses, entre marzo y agosto de 2026, una psicóloga especializada elaborará planes de intervención individualizados para cada caso, con sesiones de acompañamiento terapéutico, estimulación cognitiva y seguimiento continuado.
La iniciativa beneficiará directamente a 30 personas usuarias seleccionadas por los Servicios Sociales municipales, así como a sus familias o cuidadores, quienes también recibirán apoyo para gestionar la carga emocional y las dificultades asociadas al cuidado diario.
Entre los objetivos del programa destacan mejorar el bienestar emocional de las personas participantes, fomentar hábitos de vida saludables, favorecer su integración en la comunidad y prevenir situaciones de dependencia mediante actividades de estimulación cognitiva y acompañamiento en salidas al exterior. Asimismo, se busca reforzar las redes de apoyo social y ofrecer herramientas a los familiares para afrontar mejor la sobrecarga del cuidado.
El proyecto se basa en el modelo de intervención de Psicología de la Intervención Social Getting to Outcomes (GTO), un enfoque metodológico que permite diseñar, implementar y evaluar programas sociales mediante un proceso estructurado orientado a obtener resultados medibles. En este sentido, la iniciativa se plantea como una experiencia piloto con evaluación continua para analizar su impacto real y valorar su posible continuidad en el futuro.
Para el teniente de alcalde y concejal de Empleo, Echedey Eugenio, proyectos como “La silla de al lado” reflejan la apuesta del Ayuntamiento de Arrecife por impulsar políticas públicas cercanas a la ciudadanía. “La atención a las personas que viven situaciones de soledad o vulnerabilidad debe ser una prioridad para cualquier administración pública, y este tipo de iniciativas demuestran que desde el ámbito local podemos generar respuestas reales y cercanas”, ha señalado.
Por su parte, la concejala de Bienestar Social, Maite Corujo, subraya que esta iniciativa responde a una realidad cada vez más visible en la sociedad. “En muchas ocasiones hablamos de la soledad no deseada, pero detrás de ese concepto hay personas concretas que pasan días enteros sin una conversación, sin estímulos y sin sentirse acompañadas. Con este proyecto queremos acercarnos a ellas, literalmente sentarnos a su lado, escuchar y ayudar”.
Corujo destaca además el valor preventivo de esta intervención. “Nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de estas personas antes de que la situación derive en problemas mayores. Apostamos por una atención cercana, profesional y personalizada que también tenga en cuenta a las familias cuidadoras, que muchas veces asumen una gran carga emocional y física”.
La concejala explica que el nombre del proyecto simboliza precisamente ese acompañamiento. “La silla de al lado representa ese espacio que muchas veces permanece vacío en la vida de quienes se sienten solos. Nosotros queremos ocupar esa silla con una presencia profesional, empática y comprometida que ayude a reconstruir vínculos, recuperar la motivación y fortalecer el bienestar psicosocial”.