Betancort reitera que "será Lanzarote quien decida cuándo, cómo y de qué manera se van a implantar las energías renovables”
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, intervino en el Pleno de la Corporación para dar respuesta a las comparecencias solicitadas por el Grupo Mixto (NC-FAC) y el Grupo Socialista sobre el estado del acuerdo de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) y las acciones previstas frente a la especulación energética.
Desde el inicio de su intervención, según afirma en nota de prensa el grupo de gobierno, Betancort situó el debate en el ámbito de la capacidad de decisión de la isla, dejando claro que el desarrollo energético no se va a definir fuera de Lanzarote ni al margen de su planificación territorial.
“Será Lanzarote quien decida cuándo, cómo y de qué manera se van a implantar las energías renovables. No vamos a aceptar desarrollos impuestos ni decisiones que no respondan a la realidad de esta isla”, afirmó.
El presidente explicó que el Cabildo de Lanzarote ya ha activado la comisión técnico-política prevista en el protocolo con el Gobierno de Canarias, desde la que se está abordando la revisión de los errores detectados en los mapas y en la delimitación de las ZAR. Este espacio de trabajo integra a las distintas áreas implicadas y permite introducir criterios ajustados a la realidad insular.
Betancort insistió en que las ZAR no suponen una autorización automática de proyectos, subrayando que todas las iniciativas deberán someterse a evaluación ambiental y a los procedimientos correspondientes. Además, recordó que en Canarias no se permite la expropiación de suelo para este tipo de instalaciones.
De un sistema deficitario a una estructura operativa
En su comparecencia, el presidente contextualizó la situación energética con la que se encontró el actual grupo de gobierno en 2023, marcada por déficits estructurales, infraestructuras deterioradas y proyectos paralizados durante años.
Según los datos expuestos, en la actualidad el sistema presenta una evolución significativa, el 100% de los parques eólicos públicos están operativos, con una potencia instalada de 40,7 MW, y la producción renovable ha llegado a cubrir hasta el 40% del consumo energético insular en determinados momentos.
También se ha producido el desbloqueo de proyectos estratégicos como el parque eólico de San Bartolomé, con una inversión superior a 12 millones de euros y capacidad para abastecer a unas 5.000 viviendas.
A esto se suma el desarrollo de una ordenanza específica para energías renovables, la incorporación del Cabildo a la Asociación Eólica de Canarias y la creación de la comunidad energética local “TODA Lanzarote”, orientada al autoconsumo compartido.
“Hoy hablamos de datos objetivos. Se ha pasado de una situación sin estructura a un sistema que funciona, con capacidad y con planificación”, señaló.
Un modelo energético ordenado y con prioridades claras
El presidente fijó con claridad el modelo energético que defiende el Cabildo, estableciendo un orden de implantación que prioriza el uso de cubiertas de edificios públicos y privados, seguido de espacios ya transformados por la actividad humana, y solo en último caso, la posibilidad de actuar en suelo rústico
En este sentido, rechazó los planteamientos que sitúan posibles instalaciones en distintos puntos de la isla, insistiendo en que no existe ninguna decisión en ese sentido y que cualquier actuación estará condicionada al modelo insular.
Además, defendió la intervención pública en el desarrollo de los proyectos energéticos para garantizar que el impacto económico revierta en la isla. “No vamos a permitir que el desarrollo de las renovables se convierta en un negocio para unos pocos. Vamos a participar y a garantizar que los beneficios se queden en Lanzarote”, aseguró.
El presidente concluyó subrayando que la isla se encuentra en condiciones de decidir su modelo energético, desde la planificación, el control del territorio y el interés general. “Lanzarote va a decidir su futuro energético. Y lo va a hacer desde el Cabildo y desde la propia isla”, concluyó.