jueves 27/1/22

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El Juzgado de Instrucción Número 4 de Arrecife ha decretado el archivo y el sobreseimiento de la querella interpuesta por la sargento del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil de Lanzarote, Gloria Moreno, contra los guardias civiles Miguel Ángel Padial Ortíz, Bonifacio García Araujo y Sergio Pérez Benítez, por un presunto delito de omisión del deber de perseguir delitos. En concreto, los hechos se refieren a las denuncias por maltrato animal que terminaron con los dueños de un perro llamado ‘King’ como los primeros en entrar en la cárcel en España por un delito así.

Tras querellarse contra el capitán del SEPRONA, contra un guardia civil de este mismo servicio e incluso contra el teniente coronel de la Guardia Civil y el propio general jefe de la Guardia Civil en Canarias, ésta es ya la quinta denuncia que interpone la sargento segoviana tras el cúmulo de procedimientos judiciales en la que estuvo implicada por operaciones como la famosa redada en la conocida comida de las pardelas que tuvo lugar en el Islote de Alegranza y otros casos relacionados con la perrera municipal de Arrecife.

Ahora, según ha podido saber este diario, y tal y como solicitaba el Ministerio Fiscal, la última querella de Gloria Moreno, a pesar de contar también con la acusación popular representada por Milagros Cabrera Pérez, de la Asociación APAVEDI, ha sido también desestimada por el titular del Juzgado Número 4 de Arrecife, Ricardo Fiestras. En esta ocasión la investigación comenzó por la denuncia de Moreno, que aseguró que el Instituto Armado no había seguido adelante con la denuncia en el caso del perro 'King'. Para la denunciante, hubo inacción por parte de los agentes que no tramitaron la denuncia por maltrato animal, algo que no es motivo suficiente para condenar a los tres agentes investigados por el citado delito de omisión del deber. 

En el auto judicial se recuerda que la querella fue formulada y admitida a trámite, que se inició una investigación y que se practicaron una serie de diligencias, entre ellas, el testimonio del capitán jefe de Sección del SEPRONA de la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas, quien declaró en sede judicial que era conocedor de todas las actuaciones de los agentes investigados. Concretamente con el perro "King" de Haría, declaró que era conocedor de que se habían hecho gestiones tanto con la Policía Local de ese municipio, como entrevistándose con asociaciones y protectoras de animales. Según la resolución judicial, incluso se llegó a pedir colaboración ciudadana a través del Twitter oficial de la Guardia Civil. Se llevaron a cabo una serie de pesquisas que, sin embargo, no dieron resultado puesto que no se pudo identificar al autor o autores de los hechos. También manifestó que sabía lo ocurrido con tres perros de Yaiza y manifestó que la Policía Local había instruido diligencias.

En el momento en que los agentes investigados tuvieron conocimiento de lo sucedido tanto con el perro King, en Haría, como con otro caso en Yaiza, la Policía Local ya se había hecho cargo de los tres perros, había instruido diligencias por delito e incluso ya había sentencia condenatoria en uno de los casos. Por lo tanto, según el capitán jefe, el SEPRONA se limitó a abrir el caso y a dejar constancia de lo sucedido. Para el juez, estos hechos relatados “ponen de relieve que no concurren los elementos subjetivos y objetivos del ilícito penal denunciado” por Gloria Moreno.

En ese sentido también se manifestó el responsable de Bienestar Animal y Jefe de Expedientes del Ayuntamiento de Yaiza, que añadió que la Policía Local tiene competencia para investigar los hechos denunciados y que no se pueden duplicar los expedientes, de manera que si el Seprona ya tenía conocimiento de los mismos hechos por los que se había abierto un expediente en el Ayuntamiento, el competente era el Ayuntamiento.

De hecho, se había encargado de la investigación y confección de los correspondientes atestados y expedientes sancionadores administrativos respecto de tres perros en dicha localidad, no recordando los nombres, aunque sí que uno de ellos, por su mal estado tuvo que ser sacrificado, en concreto el can llamado ‘King’.

En sus fundamentos de derecho, la resolución judicial establece que “el funcionario no sólo debe pretender torcer el derecho, sino que debe conocer que su conducta se desarrolla sobre un hecho delictivo que maliciosamente no se persigue”. Por el contrario, alega el juez, “en el presente caso, la conducta llevada a cabo por los agentes investigados no puede encuadrarse en el ámbito del derecho penal, pudiendo únicamente en su caso ser objeto de sanción disciplinaria por el hecho de no dejar constancia en su propio sistema de las gestiones llevadas a cabo, pero no supone una dejación maliciosa de las funciones que los mismos tienen encomendadas como agentes de la Autoridad, pues al contrario, de lo actuado se ha constatado que los agentes denunciados sí que realizaron gestiones tanto con la Policía Local”, sostiene. “Incluso se llegó a pedir colaboración ciudadana a través del Twitter oficial de la Guardia Civil”, esgrime el magistrado, que da por demostrado que, “en consecuencia, se llevaron pesquisas que ponen de manifiesto que no han cometido los hechos denunciados en esos casos concretos”, por lo que procede al sobreseimiento de la causa.

Contra la citada resolución aún cabe interponer recurso de reforma en el plazo de 3 días desde la notificación, y / o recurso de apelación, junto con el de reforma o separado, en este caso, dentro de los 5 días siguientes a la notificación.

El caso 'King'

Entre las protectoras que estaban declarando por este caso figuraba la Asociación Protectora de Animales y Plantas, SARA.  Un año antes habían recibido la llamada de la Policía Local de Haría, en el norte de Lanzarote, para que se hicieran cargo de un perro que acababan de recoger. Una pareja vio cómo dos hombres apaleaban con palos y piedras a un pequeño perro en el Volcán de la Corona. Como el estado del animal era muy grave, avisaron a la Guardia Civil pues podía tratarse de un delito y no solo de una falta por malos tratos.

Al perro le llamaron King. Pese a que la ciudadanía se volcó para identificar a los dos maltratadores, no parecía que hubiera novedades en el caso.

Por este caso los hermanos Hernández Santos tuvieron que entrar en prisión durante tres meses y un día, además de ser condenados a un año y un día de prohibición de tenencia de animales. Por su parte, el perro King sufrió una herida profunda en la cabeza, así como una hemorragia craneal, nasal y anal, e insuficiencia respiratoria.

Los juzgados archivan la querella de la sargento Gloria Moreno contra 3 guardias...
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