Álvarez asegura que el Gobierno de Teguise pone en riesgo la seguridad del municipio al no revisar sus extintores
Primero Teguise (PTG) ha trasladado este domingo una denuncia que afecta directamente a la seguridad básica en espacios públicos del municipio. Tras diferentes visitas a instalaciones municipales, oficinas, centros socioculturales y otras dependencias, han detectado la presencia de numerosos extintores con fechas de revisión caducadas. Desde la formación insularista consideran que no es un detalle menor ni una cuestión meramente administrativa, ya que un extintor es un elemento esencial dentro de cualquier sistema de protección contra incendios, cuyo mantenimiento es obligatorio conforme a la normativa vigente. "Su estado no es una formalidad, sino una garantía de seguridad. Un extintor no está para cumplir expediente, está para funcionar cuando hace falta; y, si no sabemos si funciona, entonces tenemos un problema”, señala Jonás Álvarez, presidente y concejal de PTG.
En PTG consideran que la situación apunta a un posible fallo en la cadena de seguimiento del sistema de seguridad. No se trataría únicamente de equipos caducados, sino de un proceso completo que parece no estar funcionando: desde la existencia y vigencia del contrato, pasando por la empresa encargada del mantenimiento, hasta el control y supervisión por parte del propio ayuntamiento.
Además, recuerdan que la normativa estatal en materia de protección contra incendios no deja margen de interpretación. Los extintores deben someterse a revisiones periódicas obligatorias, incluyendo una revisión anual por empresa autorizada y un retimbrado cada cinco años, proceso técnico que verifica la integridad del recipiente a presión. Esto implica que, si existen extintores con revisiones caducadas desde hace años, no se estaría ante un simple retraso reciente, sino ante una falta de mantenimiento prolongada en el tiempo.
“Cuando fallan cosas tan básicas, uno se pregunta si el problema es puntual o estructural. Porque esto no depende de una sola persona, depende de toda una cadena que debería estar funcionando”, añade Jonás Álvarez, que se pregunta: “¿cómo es posible que esta situación no se haya detectado hasta ahora en inspecciones internas o en la propia actividad municipal? A las empresas se les obliga a contratar servicios externos de revisión de extintores, y estos servicios hacen las revisiones de forma programada y automática. ¿Dónde está esa revisión y mantenimiento en el ayuntamiento entonces?”.
En este sentido, desde Primero Teguise recuerdan que, cuando el ayuntamiento organiza eventos o impulsa proyectos que requieren planes de seguridad, estos sistemas forman parte de las medidas básicas exigidas. Por ello, consideran legítimo preguntarse: si estos elementos están siendo realmente supervisados, ¿no se tiene en cuenta este tipo de revisiones?, ¿no se ha detectado hasta ahora? o ¿se está esperando a que ocurra una situación de riesgo real para actuar?.
“Lo preocupante no es solo encontrar un extintor caducado, lo preocupante es pensar que nadie lo ha visto antes o, peor aún, que alguien lo ha visto y no ha hecho nada”, afirma Álvarez.
Asimismo, advierten de que un extintor caducado no solo deja de cumplir su función, sino que puede generar una falsa sensación de seguridad. En una situación de emergencia, confiar en un equipo no revisado puede agravar el riesgo, tanto por su posible ineficacia como por las condiciones en las que se utilice.
“Un sistema de seguridad que no se revisa no es un sistema de seguridad. Algunos pensarán que el extintor es parte del decorado, y con eso no se protege a nadie”, concluye el portavoz de la fuerza insularista.
Desde Primero Teguise solicitan al ayuntamiento una actuación inmediata que garantice la seguridad en todas sus instalaciones, comenzando por la retirada de los extintores caducados y su sustitución por equipos en correcto estado. También consideran imprescindible una aclaración pública del estado del contrato de mantenimiento de estos sistemas.
“Aquí hay que depurar responsabilidades. Si ha fallado la cadena de control —contrato, empresa adjudicataria, supervisión municipal e inspecciones— resulta necesario identificar dónde se ha producido el fallo y por qué no se ha corregido a tiempo”, explica Álvarez.
La seguridad no puede depender de la casualidad ni de que alguien externo detecte deficiencias. Debe ser una garantía constante, especialmente cuando se trata de espacios públicos.
Desde Primero Teguise insisten en que no se trata de generar alarma, sino de evitarla. Y eso pasa por reconocer los problemas y actuar antes de que sea demasiado tarde.