Los alcaldes socialistas exigen a Betancort garantías para que las ZAR no se hagan a costa del territorio

Isidro Pérez, José Juan Cruz y Alfredo Villalba.

Los ayuntamientos gobernados por el Partido Socialista (PSOE) presentan alegaciones para garantizar que el despliegue de las renovables no se haga a costa del territorio y piden que Lanzarote quede exenta de la aplicación del artículo 6 bis

Los alcaldes socialistas de Lanzarote informan en nota de prensa de que han presentado alegaciones al informe sobre los documentos de implantación de energías renovables y Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) con el objetivo de garantizar que el desarrollo de las energías limpias en la isla priorice la utilización de cubiertas y espacios ya transformados frente a la ocupación de suelo rústico.

Los socialistas defienden la necesidad de avanzar con decisión en la transición energética, pero advierten de que ese proceso debe ser compatible con la protección de un territorio limitado, frágil y sometido desde hace décadas a una fuerte presión. Por ello, consideran imprescindible que la planificación energética establezca garantías claras para evitar que el suelo rústico termine convirtiéndose en la alternativa más sencilla para la implantación de grandes instalaciones.

Las alegaciones presentadas por los ayuntamientos socialistas inciden especialmente en la necesidad de aprovechar primero el enorme potencial existente en cubiertas de edificios públicos y privados, instalaciones industriales, aparcamientos y otros espacios ya ocupados o transformados.

“Lanzarote tiene que avanzar hacia un modelo energético más sostenible, pero no podemos permitir que la transición energética sirva de excusa para seguir consumiendo territorio cuando existen otras alternativas”, señalan los alcaldes socialistas.

Además, los ayuntamientos solicitan que Lanzarote quede exenta de la aplicación del artículo 6 bis para las instalaciones de generación de energía a partir de fuentes renovables. Los socialistas consideran que las especiales características territoriales, paisajísticas y ambientales de la isla justifican un tratamiento diferenciado que refuerce las garantías sobre cualquier nuevo proyecto.

Los alcaldes socialistas mantienen así la posición común que ya defendieron ante la propuesta inicial de las ZAR: los municipios deben tener voz en cualquier decisión que afecte directamente a la ordenación y al futuro de su territorio.

En este sentido, recuerdan que fue el propio gobierno de Oswaldo Betancort el que inicialmente dejó a los ayuntamientos al margen de un proceso que planteaba la posible afección de miles de hectáreas en Lanzarote, obligando a los municipios a exigir información, coordinación y participación.

Los socialistas consideran que aquella forma de actuar puso de manifiesto la falta de coordinación con los ayuntamientos en una cuestión de enorme trascendencia para el futuro de la isla y defienden que cualquier propuesta definitiva debe construirse contando con las administraciones que conocen de primera mano la realidad de cada municipio.

“La implantación de las renovables no puede decidirse desde un despacho y de espaldas a los municipios. Estamos hablando del territorio de Lanzarote y de decisiones que pueden condicionar su futuro durante décadas”, advierten.

Los alcaldes socialistas insisten en que la discusión no está entre energías renovables sí o no, sino en cómo y dónde se implantan. Defienden un modelo que reduzca la dependencia energética de Lanzarote sin reproducir sobre el suelo los mismos errores de ocupación y falta de planificación que la isla ha sufrido en otros ámbitos.

Por ello, exigen que la propuesta definitiva de las ZAR incorpore garantías suficientes para priorizar cubiertas y zonas ya transformadas, preservar el suelo rústico y asegurar que cualquier decisión futura cuente con la participación efectiva de los ayuntamientos.

“El PSOE apuesta por más energías renovables, pero también queremos proteger Lanzarote. Ambas cosas son perfectamente compatibles si hay planificación, rigor y voluntad de anteponer el interés general a cualquier otro interés”, concluyen los alcaldes socialistas.