El Gobierno central ordena el desembarco de los pasajeros del barco con hantavirus en Granadilla con la oposición de Clavijo
Tal y como estaba previsto, este domingo por la mañana ha llegado al puerto de Granadilla el polémico barco Hondius con los pasajeros que pueden estar contagiados de hantavirus, después de que varios de los integrantes del pasaje hayan fallecido en las semanas previas a la arribada a Canarias. La última hora se ha llenado de tensión entre las dos administraciones afectadas, el Gobierno central y el Gobierno autonómico. Fernando Clavijo, presidente del Ejecutivo canario, se quejó de madrugada de que todavía no habían llegado todos los aviones necesarios para trasladar a los pasajeros del crucero fuera de la isla durante la jornada del domingo, tal y como se había acordado, algo que ya se venía sospechando que iba a ocurrir a pesar de las garantías ofrecidas por la ministra de Sanidad, Mónica García.
Clavijo, en declaraciones a los periodistas, ha afirmado que a falta de la llegada de dos aviones, el Gobierno central no ha atendido la petición de su Gobierno de que se acomode a estos pasajeros en otros vuelos como el avión militar español, con capacidad para 210 pasajeros y que sólo será ocupado por 14 viajeros.
El presidente canario ha insistido en que ninguno de los ministros con los que se reunió en la tarde del sábado los de Sanidad, Interior y Política Territorial, este último el también canario Ángel Víctor Torres, ha atendido esta petición, por lo que anunció que daría instrucciones a la Autoridad Portuaria para que no autorice el fondeo del barco, explicando que la pretensión inicial, y así lo había compartido con el Gobierno español, era que la operación de desembarque del pasaje y su traslado al aeropuerto se realizara desde las 6:50 horas de la mañana hasta las siete de la tarde del domingo, algo que no se va a poder cumplir.
En su red social dejó un mensaje muy claro: "Colaboración, sí. Solidaridad, también. Pero no a cualquier precio. No sin informes, no con imposiciones del Estado y no poniendo en peligro la seguridad sanitaria de los canarios".
El caso es que de poco ha servido el enfado del también líder de Coalición Canaria (CC), que gobierna en pacto en las Islas con el Partido Popular (PP), algo que mucha gente considerará clave para que las cosas estén sucediendo como están sucediendo. Pocas horas después de que hablara Clavijo la Dirección General de la Marina Mercante elaboró un documento, que es al que se ha agarrado el Gobierno central de forma oficial, que ordena la acogida del buque MV Hondius en el puerto de Granadilla "ante la necesidad de asistencia sanitaria a bordo y el posible empeoramiento de las condiciones meteorológicas". En el mismo documento, firmado por la directora general de la Marina Mercante, se menciona que las autoridades sanitarias españolas, en coordinación con otros países, han preparado un operativo sanitario especial para realizar un desembarco controlado frente al puerto tinerfeño. "Ese control resulta más eficaz en un puerto preparado que manteniendo el buque de forma indefinida en alta mar. La acogida podría realizarse mediante fondeo controlado o atraque, según decidan las autoridades responsables del dispositivo", resalta el escrito.
Y ya más tarde, en una mañana de domingo más que tensa, se ha iniciado el desembarco de los pasajeros, con el ya por tanto sabido enfado de las autoridades locales, que simplemente les ha quedado el derecho al pataleo en un momento en el que sí se ha descentralizado el poder que en otras ocasiones y en otras comunidades no se ha hecho.