jueves 3/12/20

Crónicas de Lanzarote

Ya están entre nosotros

La pandemia que estamos padeciendo, pone en evidencia la cuarta revolución industrial, con el aumento de la digitalización y los nuevos procesos tecnológicos referentes a la robótica, la inteligencia artificial, el internet de las cosas, etc.

Pero una mirada al pasado, no muy lejano, hace que recordemos como se recogía la basura en las ciudades, como íbamos a ingresar el salario o a retirar el dinero de los bancos, como abonábamos las facturas de agua o de luz, como adquiríamos pasajes de barco, tren o avión, como leíamos la prensa, como llamábamos por teléfono a través de unas centralitas atendidas por personas y otras muchas más cosas, que hacíamos de forma presencial necesariamente.

Todo eso ha ido cambiando, no de manera instantánea, se ha hecho y se viene haciendo de una manera sigilosa, apenas perceptible, por eso merece una reflexión sobre cómo todo esto afecta al mundo del trabajo. ¿Cuántos puestos de trabajo han dejado de existir?, ¿Cuántos puestos nuevos se han creado?

Esta cuarta revolución industrial, para poder afrontarla con dignidad deberíamos pensar en que cada vez que una máquina, robot, o Inteligencia Artificial sustituye a un ser humano en su trabajo, lo hace para liberarlo. La forma más adecuada sería: que esos trabajadores no humanos, tuviesen que aportar su contribución a las arcas de la seguridad social, mediante el pago de impuestos, haciendo que los trabajadores humanos, puedan tener más tiempo de ocio, con el mínimo trabajo y con una Renta Básica Universal, que complete su salario, y así poder tener una vida digna.

No es ficción, está ocurriendo, habrá uniones bancarias que reducirán el número de empleados y sucursales, pero mantendrán los cajeros automáticos desde donde se pueden hacer numerosas operaciones bancarias. ¿No deberían mediante esos impuestos a las maquinas, ayudar a pagar las jubilaciones anticipadas de los empleados, que se han ido jubilando o de las personas que están engrosado las filas del paro?

Y esto solo es un ejemplo de lo que va a ocurrir próximamente, que ha estado ocurriendo de forma silenciosa, en todos los campos, financieros, industriales, servicios, etc. Y como ya están entre nosotros, todos los gobiernos deberían tomar medidas antes de que sea demasiado tarde. Pues la digitalización durante la pandemia ha puesto en evidencia que la presencialidad para muchas tareas, no es absolutamente necesaria. Dejando de ser imprescindibles muchos puestos de trabajo humanos.

Ya están entre nosotros
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